FACTORES QUE DETERIORAN LOS LIBROS
Existen diversos factores que influyen en el desgaste de las
colecciones bibliográficas:
• Uso y manejo
• Rasgaduras y desgastes
• Temperatura y humedad
• Moho y manchas
• Fuego o inundaciones
• Vandalismo
El uso y manejo continuo e intensivo de ciertos libros, principalmente los de mayor demanda contribuyen en cierta medida al deterioro del mismo.

Sin embargo, son los malos hábitos de estudio, como el subrayar con marca textos o hacer anotaciones con bolígrafo o lápiz y los deshechos de la goma de borrar, los que ocasionan más daño a los libros.En la Biblioteca hemos encontrado libros subrayados desde la primera hasta la última página, traducciones de palabras y algunos tienen incluso tinta de distintos colores para destacar un mismo párrafo, sin contar los
resúmenes o anotaciones en el borde blanco de las páginas.

Otras prácticas frecuentes que dañan las obras son el fotocopiado, que termina por descoser el libro y dejar las páginas sueltas; la costumbre de humedecerse el dedo para pasar las páginas, que produce hongos en el
papel al igual que la lluvia y la humedad; así como el mal hábito de separar las páginas, con infinidad de objetos y materiales como: flores, pasto, servilletas y otros objetos inadecuados, o doblando las esquinas de las hojas.

Las rasgaduras y desgastes son otra causa de deterioro, en caso de que ocurra, se debe evitar el uso de cinta adhesiva para reparar un libro, porque este remedio es nefasto por el contenido de ácido de tales
adhesivos. La Biblioteca cuenta con materiales de uso exclusivo para restauración que permiten reparar este tipo de incidentes y sin ocasionar daños mayores al libro.
La temperatura ambiente y la humedad altas sumadas a la falta de ventilación y de movimiento provocan que los libros se resequen.

Si se exponen a altas temperaturas aumentan considerablemente las posibilidades de deterioro biológico y químico, provocando el desarrollo de hongos que descomponen las hojas de papel de tal modo que se van
perdiendo bloques completos de información contenida en las mismas, o también, pueden aparecer insectos como cucarachas, pececillos de plata u oxidación.
PREVENCIÓN
Para disminuir los daños que sufren nuestros libros y evitar que se siga escribiendo, subrayando, doblando o colocándolos de forma inadecuada en los estantes o en sitios poco seguros donde terminan deteriorándose. Se les invita a seguir las siguientes recomendaciones que contribuirán a mejorar el uso de los textos y ayudará a proteger su bolsillo, pues la Biblioteca del Cinvestav-Querétaro ha establecido sanciones para quien provoque cualquier tipo de daño. Si la avería es grave, la reposición del material es inevitable, además de tener que donar un libro más del mismo tema del que se está reponiendo.

Es importante tener presente los siguientes puntos que aunque
obvios y reiterativos no está de más repasar:
Acomodar siempre los libros en forma vertical, nunca inclinados o con el
lomo hacia arriba. Un libro que pierde su posición vertical sufre una
paulatina torsión que daña la encuadernación y produce finalmente roturas.
Para retirar un libro del
estante, NO se debe arrastrar
desde la parte superior del
lomo, porque ese punto se
debilitará hasta romperse. Es
aconsejable, en cambio,
empujar y tomar al elegido por
el centro de las tapas sin tocar
el lomo.
Cuando dejes los libros en el carrito, NO LOS ENCIMES. El carrito dispone de cuatro compartimientos que permiten acomodarlos perfectamente.
Transportar los libros con cuidado para evitar daños por caídas accidentales.
Tampoco se deben recargar los codos o con los dedos sucios tomar los libros.
Al fotocopiar los libros, extrema los cuidados porque al presionarlos abiertos causa daño mecánico y se afloja toda la estructura.
Para marcar tu lectura, utiliza un trozo de papel o separador del mismo material, NUNCA plumas, lápices, clips, post-it u otros objetos, ni doblando las esquinas, ni volteando el libro abierto boca abajo.
En temporada de lluvias lo indicado es proteger el libro y no usarlo para taparse la cabeza. Es recomendable llevarlos en bolsas plásticas, incluso cuando estén dentro de la mochila o bolso, para evitar que se mojen.
Pese a que puedan ser cómodos, es necesario evitar el uso de los libros como cojines para sentarse en cualquier lugar, pues la suciedad del piso y la presión corporal deterioran las pastas y el lomo.
Es recomendable evitar el consumo de bebidas y alimentos durante la lectura,
por la posibilidad de que se
derramen sobre los libros, pero
también porque ciertas
sustancias, como la grasa, se
adhieren a los dedos y pasan
de éstos a sus hojas.
El sol perjudica a los
libros, los marchita, decolora y
deforma. Evita exponer los
libros a la luz solar directa o
fuentes de calor, como dejarlos
dentro del auto.
Fumar y el humo del
tabaco son otros factores que
afectan considerablemente, ya
que además de oscurecer el
lomo de los libros, puede
acontecer otro tipo de
accidentes.


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